domingo, 25 de marzo de 2012

Hermanitos caracoles

Hermanitos Caracoles
Aparentemente, uno de los lotes de huevos que están por ahí enterrados ya soltó sus caracolitos. Aunque los caracoles chicos son muy pequeños (se confunden con las bolitas de perlita), ya se ven junto con sus hermanos y la diferencia es notable. Los que tengo a la vista en la pecera siguen igual, al menos no les he visto mucho cambio.

Yo pensé que se iban a ver como los huevos de rana, que luego luego se ve el gusarapo dentro moviéndose, pero bueno, también faltan varios días para que empiecen a salir.

Como se ve en la foto, ya conviven caracoles en dos etapas de crecimiento. De acuerdo a lo que dice el curso de helicicultura, debía estar checando cuáles eran los más grandes para poder escoger los mejores reproductores, pero creo que eso ya no me va a funcionar, a menos que los vaya siguiendo uno por uno y no tengo tanto tiempo.

Por lo pronto esta caracolera será únicamente para ir probando la alimentación y sacar mi primer lote de caracoles. Ya cuando estén mejor voy a comprar un lote de a de veras para ya hacer algo más en serio.

Lo malo es que, de los sistemas para cría de caracoles, el intensivo, que es el que puedo hacer en mi casa, resulta el más caro, siendo una mezcla del intensivo y del extensivo (donde los pones a “pastar” libremente) el que mejores resultados tiene.

No lo puedo saber a ciencia cierta porque soy novato en la helicicultura, pero aquí en la ciudad el intensivo es la única opción.

En fin, sigo esperando que los huevos den señales de vida para documentar cómo van cambiando. Quién sabe cuando se vuelvan a animar a escarbar pegados al vidrio.

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martes, 20 de marzo de 2012

Y más huevos de caracol


Huevos de caracol (en vidrio para que se vean)
Parece que los caracoles ya la traían atrasada... Primero no hacían mucho y en pocas semanas se han dedicado a poner huevos hasta cansarse.

Hace unos días dejaron varios ("Y vienen más caracoles...") y hoy pusieron todavía más. Parece que sí se tomaron en serio la cosa de que en el 2012 se acaba el mundo.

En fin, ahora otro caracol puso huevos (de nuevo) y lo bueno es que los dejó en la esquina de la pecera donde se pueden ver. ¿Quién diría?

Por cierto, la imagen tiene mayor definición si le das clic. Iba a subirla con toda la resolución pero estaba tardando mucho.

Claro que tendría que vivir ahí para ver qué pasa todos los días pero ni modo, tengo una vida. Además, mientras escribo esto están los perros viéndome con su cara triste y haciéndome sentir culpable por no sacarlos a pasear.

Pero bueno, trataré de estar pendiente para ver cómo van creciendo. No siempre tengo chance de ver cómo crecen o cómo nacen los caracolitos.

A veces pienso que no debería ponerme a verlos tanto porque me voy a sentir mal cuando vayan al perol, pero supongo que hay que aguantarse.

Aparentemente el concentrado de harina y los pepinos les han hecho bastante bien porque siguen creciendo y reproduciéndose. Esperemos que siga así y, sobre todo, que crezcan más rápido para ver si es cierto todo lo que dicen de la baba.

Del cóctel supongo que tendré que esperar todavía un buen porque voy a necesitar varios para que la experiencia sea más que un bocado.

En fin, voy a ir haciendo un juego de fotos a ver si hay algún cambio entre huevos blancos y caracoles o son como las gallinas: los huevos son iguales siempre y nada más de repente sale un pollito.

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domingo, 11 de marzo de 2012

Y vienen más caracoles en camino

¿No es a todo dar cuando todo se multiplica? Bueno, no los problemas, pero sí los caracoles. Como había comentado en la primera entrada (Ahora con caracoles…), no me había interesado mucho en la helicicultura casera porque no tenía caracoles y los dos que me quedaban no hacían mucho esfuerzo por llamar mi atención.

Hasta ahora. Ayer que les cambié la comida vi que uno de ellos estaba enterrado. Dado que se entierran para poner huevos y no los había visto (solo los de los caracolitos pero son minúsculos), hoy que se desenterró fui de metiche y vi que, efectivamente, había puesto huevos.

Por cierto, si tienes caracoles no hagas lo mismo... deja los huevos ser para que no se dañen. Yo porque soy un inconsciente pero ya no lo vuelvo a hacer...

O sea, en un rato ya voy a tener otras 2 dotaciones más de caracoles. Así hasta da gusto…

Por cierto, creo que vale la pena mencionar un poco donde los tengo.

En la anterior caracolera utilicé tierra para que los caracoles pusieran huevos, pero era un rollo estarla revolviendo para que no se apelmazara.

En este momento, de manera provisional, están en una pecera con un fondo de perlita. ¿Por qué perlita? Porque es mucho más fácil de manejar y guarda humedad que los caracoles necesitan (más en este lugar con tanto calor).

En fin, parece que todo va bien y ahora solo falta ver si los nuevos caracolitos salen para poder decir que la perlita con humus de lombriz funciona y que la lombricultura puede servir para mejorar el ambiente caracolero.

Claro que se irán después para una caracolera más grande y en forma, donde pueda decir que tengo helicicultura y no caracoles como mascotas.

Ahora solo falta apurarlos para que crezcan y ver cómo funciona la baba de caracol y a que saben los caracoles. Pero para eso falta tanto…

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jueves, 8 de marzo de 2012

Avanzan los caracolitos

A unos días de que tuviera caracolitos y me interesara otra vez en el asunto de la helicicultura (¿por qué ese nombre? ¿No había algo más entretenido como “caracolería"?), las cosas parecen ir bien para los nuevos caracoles que nacieron.

A pesar de ser animales bastante simples, también muestran gustos y preferencias. Los caracolitos parecen inclinarse por las hojas de lechuga, ya que cuando comen rara vez pasan de ahí.

Los caracoles adultos parecen tener un gusto por el concentrado que les doy (harina y salvado de trigo, harina de maíz y un poco de leche en polvo), ya que son los que se lo comen.

En lo que parecen ponerse de acuerdo es en el pepino, que es el hit para grandes y chicos.

En fin, las cosas parecen ir caminando a gusto y con más actividad, ya que se viene el calorcito. Todavía faltan algunos frentes fríos de acuerdo al de las noticias, pero veremos cómo nos trata el calentamiento global este año.

También tuve que echarme otra vez mi curso de helicultura y a repasar los apuntes de mi intento anterior con los caracolitos, pero por lo visto podré ver si es cierto eso de que la baba de caracol es tan buena como dicen y ver si los franceses tienen razón al decir que saben buenos.

Solo falta ver quién más se anima a echarse un taco de caracol, aunque no veo por qué le hacen el feo si hay cocteles de caracol en la playa  y las tiendas de mariscos.

Ahora sigue hacer una caracolera más grande para poner a los “peques” y dejarle la pecera a los adultos para que puedan “hacer lo suyo” y algunos experimentos con alimentación.

Además, hay que pedir más caracoles de una granja para ya hacerlo en serie (lo bueno es que hay todavía en Mercado Libre). Partiendo de solo dos caracoles voy a tardar mil años y aparte no va a haber variedad genética. ¿Por qué no pueden ser las cosas más fáciles?


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lunes, 27 de febrero de 2012

Y ahora con caracoles...


Hoy me dio por comenzar este blog para conmemorar el nacimiento de dos camadas de caracoles (¿se le dice “camadas”, “caracoladas” o qué?) que hace que la helicicultura casera que comencé hace unos meses se vea más en forma.

La realidad es que fue como un experimento; después de hacerlo hecho con caracolitos de esos chiquititos, tenía la espinita que se medio sacó cuando mi hija trajo algunos.

De acuerdo al curso de helicicultura que tomé hace tiempo, los caracoles que agarras en “la selva” (en este caso una oficina de Valle de Bravo) pueden venir contaminados, así que hay que ponerlos en cuarentena.

Probablemente fue el caso. De los 10 que llegaron con vida aquí (Monterrey, NL), solo quedaron 2 y se veían tan sin ganas que pensé que no durarían.

Aparentemente, solo era el frío. Ahora tenemos ya varios (no los he contado… los caracolitos son minúsculos) y voy a comenzar a engordarlos para ver si es cierto eso de que la baba de caracol te quita celulitis, estrías, años y hasta el mal genio.

Claro que han dicho que es puro cuento, como la mayoría de las cosas que están de moda durante un tiempo, pero conocí dos personas que tuvieron buenos resultados, así que veremos qué pasa.

Total, si la famosa baba no sirve, todavía me puedo dar un atracón de caracoles, aunque voy a necesitar muchos para que me sirva de algo.

En fin, iré poniendo cómo me va en la helicultura casera (tal vez debí ponerle así al blog…) y veré también cómo integrarlo con las demás biotecnologías que manejo. A fin de cuentas, el mundo se acaba en el 2012, así que hay que buscar maneras de vivir bajo tierra.